Andean

Danza: Sara Kutipay

La Esencia del Ayni

Sara Kutipay es uno de los pocos bailes que refleja el espíritu comunitario heredado por los Incas. En sí, se trata de una histriónica representación de nuestros campesinos labrando la tierra.

Bailado en Vilcahuaman (Ayacucho) y Colcabamba (Huancavelica), el término ‘Sara Kutipay’ se traduce como ‘Cultivo de maíz’. Sara Kutipay refleja la esencia del Ayni, el trabajo comunitario ejercido en el Imperio Incaico. Según el pensador Jose Carlos Mariátegui, los Incas priorizaban el bienestar de su pueblo, y en la “tradición Incaica, el ocio era un crimen y el trabajo, cumplido amorosamente, la más alta virtud.“ Solidaridad y respeto mutuo: la ideología Incaica se manifestó fielmente con esta danza. En la danza Sara Kutipay, los campesinos y sus esposas escenifican una coreografía dividida en ocho actos. El acto principal recrea el cultivo de la tierra, bajo movimientos coordinados de manera secuencial. Cada vez que los campesinos la bailan, los vestigios de nuestra herencia Incaica reflorecen. 

De acuerdo a una tradición oral, antes de efectuar la danza, el chaqrayuq (dueño de la chacra) recibía a sus colegas campesinos en su casa, muy temprano en la mañana. Allí, el chaqrayuq les servía “Lawa,” una sopa de cordero con harina de maíz. Luego se encaminaban a la chacra, en donde las mujeres recogían el yuyo, hierba culinaria usada en los “picantes.” Seguidamente, el chaqrayuq realizaba el ritual religioso de la tinka, en el cual invocaba a los Apus, dioses de la montaña, y la Pachamama, la Madre tierra. Culminado el rito, los campesinos empuñaban sus palas e iniciaban el trabajo.

Regiones: Apurimac, Ayacucho, Huancavelica.