Los Psicosociales del Fujimorismo

El psicosocial fue uno de los legados que nos dejó el gobierno de Alberto Fujimori. Él y su exasesor presidencial, Vladimiro Montesinos, formaron un grupo de agentes del Sistema de Inteligencia Nacional (SIN) para que elaboraran noticias falsas. Vladimiro contrató al psiquiatra Segisfredo Luza para que se encargara de este proyecto.

El principal aliado del Fujimorato fue la prensa popular. El propósito de los llamados diarios ‘chichas’ era atacar a los líderes de oposición y destacar (u ocultar) la labor de Alberto Fujimori. Debido a ello, aparecieron noticias falsas y surrealistas que distrajeron la atención de los peruanos.

El Siniestro Dr. Segisfredo Luza


Su nombre fue Segisfredo Manuel Luza Bouroncle. Arequipeño de nacimiento. Si aún viviera, tendría 90 años. El doctor Luza quería ser gastroenterólogo, pero luego consideró que esa especialidad no iba acorde con su inteligencia. Luego pensó en ser cirujano, pero la torpeza de sus manos se lo impidió. Se decidió por la psiquiatría luego de leer la ‘Psicopatología General’ de Karl Jaspers. A pesar de ser un libro enorme, se lo terminó a pocas horas de empezarlo. 

En 1955, se graduó de la Facultad de Medicina San Fernando que se encuentra en la Universidad San Marcos. Dos años después, obtuvo el grado de doctor en psiquiatría en la Universidad de Heidelberg, Alemania. Comenzó sus prácticas en el Hospital Víctor Larco Herrera. Le encantaba estar entre tantas personas con problemas mentales y decidió quedarse a vivir ahí por un tiempo.

Luza se convirtió en un psiquiatra reconocido. Los medios lo invitaban para que dé su opinión profesional respecto a varios casos. Nadie dudaba de su inteligencia. Sin embargo, esa popularidad se incrementó en 1966, no por su labor médica, sino por estar involucrado en un homicidio. Se le acusó de matar al amante de su amante.

Un día, Luza recibió en su consultorio a una joven de 22 años llamada Martha Vértiz. Ella había sido llevada por su mamá para que Segisfredo la ayude con sus problemas de depresión e histeria. Su familia la estaba obligando a casarse con su primo Eduardo, con quien tenía seis años de relación.

Martha había simpatizado con su doctor. Cuando acabaron sus terapias lo llamó para que salieran. Luego de algunas salidas se enamoraron. Pero habían inconvenientes. El psiquiatra era mayor que ella por 12 años y, además, estaba casado.


‘El psicosocial no es otra cosa que saber persuadir, es decir cuando no interesa lo que dices sino cómo lo dices’- Dr. Luza


Se convirtieron en amantes con la promesa de que él se divorciaría pronto. Pero cada que hablaban del tema, Segisfredo evadía las preguntas. Martha no aguantó más y organizó una treta para acelerar el divorcio de su amado. Le hizo creer que se había enamorado de un joven llamado Fares Wanus y que lo dejaría por él. Luza averiguó quién era su supuesto rival y fue a encararlo. Wanus estaba al tanto del plan de Vertiz y mantuvo la mentira. Segisfredo enloqueció de celos y le disparó hasta asesinarlo.

Los peritajes psicológicos dieron como resultado que Segisfredo estaba en estado paranoide. Sólo por esta razón, Segisfredo se libró de la pena de muerte. Únicamente le dieron ocho años de cárcel.

Cuando le faltaban tres años para cumplir su condena, Luza decidió escribirle al presidente Juan Velasco Alvarado contándole su caso. Velasco se compadeció y lo indultó. Como agradecimiento, Segisfredo trabajó en la Oficina de Información (OCI) del gobierno. Su labor era mantener tranquilo al pueblo. En una oportunidad acalló a huelguistas en Pucallpa poniéndoles televisores gigantes para que vieran fútbol.

Decadas después, Montesinos había oído hablar de Segisfredo. Una de las tías de Montesinos se había casado con el papá del psiquiatra. Enterado de su labor durante el gobierno Velasquista, no dudó en reclutarlo. El Fujimorismo necesitaba un hombre como él para distraer al pueblo.

La Virgen que Llora


En enero de 1991, se presentó el primer caso de cólera en el Perú. En cien años, esta pandemia no había llegado a ningún país latinoamericano. El cólera se propagó rápidamente ya que nuestro sistema de salud y agua potable estaban en pésimas condiciones. Sumándole a eso la crisis económica y social en la que estábamos.

Batimos el récord mundial en número de casos de cólera. Durante el primer mes de la epidemia, Asia y África registraron 12,785 y 35,606 casos respectivamente. Nuestro país, durante el primer mes, registró 37 538 casos.

Las muertes a causa de esta pandemia originaron una histeria colectiva. En este contexto se lanza el primer psicosocial creado por Luza. El 27 de febrero de ese año, los medios de comunicación fueron hasta una casa en el Callao porque la dueña del inmueble afirmaba que una de sus vírgenes estaba llorando sangre.

El pueblo estaba tan preocupado por el cólera que no les pareció un hecho anormal, tampoco les llamó la atención que la dueña de la casa era hermana de un fotógrafo que trabajaba en Palacio de Gobierno. Al contrario, asumieron que era una señal de la virgen ante esta pandemia.

Las madres llevaban a sus bebés para sobarlos contra la imagen como si con eso resguardarían a sus hijos de todo mal. En mayo de ese año, el diario La República sacó una nota titulada: “Fujimori pide a la virgen que llora que nos ayude a salir de la crisis’’. Sí, Fujimori también se declaró un fiel creyente e iba a visitarla.

El entonces Arzobispo de Lima, el fallecido Augusto Vargas Alzamora, no creía en la autenticidad de este hecho. Mandó a investigar esas lágrimas y pidió a sus feligreses mantener la calma y no confiarse del todo. El sugestionado pueblo no hizo caso a las advertencias. Algunas personas aseguraron que vieron llorar a la virgen en varios momentos. Cientos de personas iban diariamente a esta casa para rezarle a la virgen.

Podríamos decir que se nos cayó la venda de los ojos cuando un invitado de un noticiero matutino del canal cinco hizo llorar lágrimas de sangre a un huaco precolombino con una sustancia líquida que tenía. El invitado no tenía la intención de desmentir este hecho sobrenatural. Sólo quería probar otro punto con el huaco y sin querer lo hizo llorar.

La prensa hizo que creyéramos en la virgen que llora y, a la vez, nos sacó de la mentira.

El Monstruo de los Cerros


El 05 de enero de 1998, el diario La República publicó una nota sobre el hallazgo de un cadáver en un cerro de Cieneguilla. Se trataba de una mujer de aproximadamente 30 años que estaba semidesnuda, amordazada, atada de pies y manos y con signos de tortura.

El hecho no capturó la atención pública puesto que parecía un hecho aislado. Hasta que en marzo del mismo año otra mujer fue hallada muerta en la carretera de Cieneguilla. Fue encontrada en las mismas condiciones de la primera mujer por la familia Zumaeta del asentamiento humano Nueva Gales.

El pueblo pensó que no podría ser una coincidencia. Quizás se trataba de un asesino en serie. Esta idea fue afianzada por los medios, en especial por los noticieros del canal Latina que solía sacar notas sobre el caso y eran los primeros en llegar cuando se encontraron otros cuerpos. En total fueron ocho cadáveres hallados.

Andrés Zuñiga, ex-reportero especializado en policiales, trabajaba en el noticiero 90 Segundos de Latina. Siempre que había un hallazgo, el canal lo enviaba exclusivamente a él. ‘’El director del noticiero, el fallecido periodista Guillermo Thorndike, fue quien le puso ese nombre (‘El Monstruo de los cerros’) al caso’’, aclara Zuñiga.

Las características de las víctimas siempre eran las mismas: mujeres jóvenes entre 20 y 30 años, mestizas y de baja estatura. Lo que más llamó la atención es que no eran violadas por su victimario. ¿Era alguna especie de ritual satánico?, se comenzó a preguntar la prensa.

Lo cierto es que nunca se encontró al homicida, ni siquiera hubo posibles sospechosos. Se especulaba que era un hombre apuesto que las conquistaba, las emborrachaba y las convencía de ir hasta esos cerros ya que era imposible que él las haya llevado en brazos por la dificultad del camino.

Con la caída del Fujimorato se descubrieron todos sus actos ilícitos, entre ellos la compra de las líneas editoriales de canales de televisión y se pensó que este caso formaba parte de uno de los tantos psicosociales. Esa creencia se mantiene hasta hoy, aunque Zúñiga afirma que el hecho si fue real.

El ex-reportero contó que tiene las autopsias de las víctimas, que los cuerpos siguen en la morgue y por tanto no pudo ser un hecho inventado. No descarta que Thorndike haya aprovechado el caso para distraer al público. De haber sido así, Zuñiga asegura que no estaba al tanto de ello. ‘’Si hubiera sabido que era un plan del gobierno, lo hubiera cubierto igual y denunciado luego’’, señala.

Cuando Baruch Ivcher recupera el canal, la mayoría de empleados fueron despedidos. Zuñiga entre ellos. Comenta que le fue difícil volver a encontrar trabajo porque era reconocido como ‘el representante de los psicosociales’. Finalmente, Panamericana le da la oportunidad y se queda ahí por 15 años.

Actualmente, Zúñiga se desempeña como catedrático de la Universidad Privada del Norte y siempre le cuenta a sus alumnos sobre esta anécdota.

La Captura de la Camarada ‘Rita’


Otro objetivo de estas falsas noticias era enaltecer la figura de Fujimori. Por ello se montó una ‘operación psicosocial’, como lo denominó el periodista Fernando Rospigliosi, para atribuirsele la captura de Yenni Rodríguez Neyra, la camarada ‘Rita’, miembro de Sendero Luminoso.

El primero de noviembre de 1998, el programa de televisión Panorama transmitió unas imágenes donde se veía a Rita dentro de un avión militar en el aeropuerto de Tingo María. Al día siguiente, Fujimori dio una conferencia de prensa acompañado por el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas. Fujimori afirmó que Rita fue capturada gracias al trabajo en conjunto de dichas Fuerzas del orden y el SIN.

Una semana después, un programa de América Televisión llamado La Revista Dominical confirmó lo dicho por Fujimori. A través de un extenso reportaje, el dominical explicó que el Ejército había tomado el pueblo de San Miguel donde habían descubierto se escondían los terroristas.

Se montó toda una puesta en escena. En el reportaje se veía la salida de los militares desde su base, el viaje en helicóptero hasta San Miguel y hasta el preciso momento de la captura de Rita. Pero nunca se vio a ningún subversivo, salvo a Rita, ni tampoco se vió la supuesta lucha que tuvieron con ellos. Fue un reportaje armado.

Otros medios dieron a conocer la versión real: Rita fue traicionada por sus camaradas porque se habían cansado de sus malos tratos.  

Hemos mencionado dos de los tres objetivos principales de un psicosocial. Con el ‘Monstruo de los cerros’ se buscaba distraer a los peruanos, con el caso de Rita se quiso exaltar la imagen de Fujimori. Por último, el psicosocial pretendía desprestigiar a la oposición, es decir a cualquier persona o institución que era crítica con el gobierno.

Como mencionó el periodista André Zuñiga, los psicosociales han estado presentes en casi todos los gobiernos. El poder de los medios de comunicación es tan grande que los gobiernos han intentado controlarlos ya sea comprándolos o manipulándolos. Sin embargo, no cabe duda que el Fujimorato marcó un antes y después en la historia de los psicosociales. Todos los días había, por lo menos, una noticia inventada o exagerada.

Debemos ser cuidadosos con el tipo de información que tomamos como cierta. No vaya a ser que repitamos tantas veces una mentira que termine volviéndose en una verdad.𝔖

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