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a Danza de las Tijeras es una de las más pintorescas danzas peruanas.
Después de la conquista española (1532), los curanderos Incas fueron condenados al ostracismo. Los españoles ordenaron a los nativos a que injuriaran a sus curanderos con la etiqueta “Supaypa waman” (hijos del diablo). Dichas órdenes fueron difíciles de hacerse cumplir, y los colonos finalmente aceptaron a los curanderos Incas con una condición. Aquellos debían participar en sus rituales católicos.
Los curanderos aprendieron entonces los pasos de la jota española, el Minué y la contradanza. Se interpretaron nuevas canciones con el violín español y el arpa. Así surgieron los “Danzantes de las Tijeras,” alrededor del año 1545. Este baile es difícil y requiere gran destreza física. Los bailarines sostienen unas tijeras a modo de percusión para marcar sus pasos.
Durante la década de 1960, “La danza de las tijeras” fueron estudiadas por el escritor José María Arguedas. Como resultado, la Danza de las Tijeras se hizo más popular.
Región: Huancavelica, Ayacucho, Junín y Apurímac.
